Tomar fotos no es solo hacer el click en la cámara. Hacer una fotografía, tiene mucho por detrás de ella, puede contar una historia, una vida, un momento y enriquecernos un poco más. La imagen puede no ser muy buena más del otro lado hay una historia.
Platicar con las personas, sentir sus lamentos y alegrías o conocer sus deseos y críticas, puede ser muy bueno. Saber sus orígenes y oir sus recurridos, conocer un poco de otras comunidades diferentes a las nuestras, hacernos más sensibles al mundo. Esto fue lo que nos sucedió. Nos quedamos en el piso platicando. ¡Y que bien sabe!
Conocer y aprender, y después poder tomar una foto. Les digo que una fotografía hecha de este modo tiene otro valor, un valor más alto, un valor más rico.
Disfruten la tomada de fotos no solo para registrar un breve pasaje, sino más bien para que puedan sentir y recordar para siempre. Buenas fotos y saludos.

Fotografía obtenida en la Plaza de Zócalo, ciudad del México.
Moraleja: vive primero, dispara después
(Y en este punto sonrío pensado en las hordas de turistas japoneses cámara en ristre)
((Hermoso blog, por cierto. Enhorabuena))